Cuento - Mis Terapias (Neurofisiología)
Cada martes y jueves, cuando el sol apenas se asoma por la ventana, comienza una de mis aventuras favoritas: Neurofisiología . Porque sí, aunque muchos no lo sepan, la Neurofisiología también es ejercicio físico… ¿o qué creían?. Ahí me espera mi buen amigo, el Dr. José María, con su sonrisa tranquila y sus manos listas para poner a trabajar cada músculo de mi cuerpo. Primero me recuesto en la camilla. El masaje comienza suave, como si despertara a mis músculos con un susurro, ayudando a que la sangre recorra nuevamente los caminos que llevan fuerza hasta mi médula espinal. Después vienen los pequeños héroes eléctricos: los electrodos. Se acomodan en mis piernas y, de pronto, siento cómo mis músculos recuerdan que están hechos para moverse. Es como si una chispa de energía les dijera: “¡Vamos, es hora de trabajar!” Luego llegan las rodilleras y el estabilizador de columna, que me abrazan con firmeza, preparándome para el siguiente desafío. Respiro hondo. Ahora sí, es...